Si fueras precavido -tal como te recomienda la Policía- antes de salir de tu casa deberías tener en cuenta lo siguiente:
Es mejor no usar carteras o bolsos colgando del brazo. Conviene llevarlos aferrados, en un lugar seguro. Contra tu pecho sería lo ideal, abrazándolo como un niño.
Evitá la ostentación. No tengas a la vista ni uses ese celular 3G último modelo que todavía estás pagando en cuotas. Olvidate de anillos, cadenas o aros valiosos (aunque ahora una cartera vale más que una cadena de oro).
Tenés que ser cuidadoso con lo que hablás en la calle. Mantené en reserva temas como regalos generosos, fecha de salida de vacaciones, horarios o días rutinarios en los que salís a trabajar o vas al gimnasio, entre otras conversaciones íntimas que surgen cuando te encontrás con un amigo en la calle.
Cuando vayas por la vereda prestá atención a los ciclistas o motociclistas que circulen cerca del cordón y que tengan una actitud sospechosa. No vayas por lugares poco luminosos o de difícil desplazamiento.
Cuidado con las zonas problemáticas. Los carteristas aprovechan el congestionamiento en paradas de colectivos o en la peatonal para robarte billeteras, carteras, bolsas, mochilas, cochecitos de bebés, etcétera.
Y como consejo final, no resistirse al robo. Para tener en cuenta este listado, tendrás que hacer un estudio previo que te llevará un tiempo planificar, vas a sentir miedo, pensarás que cualquiera puede ser un arrebatador en potencia y de golpe perderás esa espontaneidad que surge cuando querés salir de casa para tomar aire, para estudiar, para pasear, para salir de compras, para contemplar el cielo.
Mientras, aquellos que deben evitar que seas el blanco en el lugar y horario menos indicado prefieren mirar para otra parte.